Documentos de tu país que te van a pedir en España
Casi todos los procedimientos de extranjería, laborales o académicos en España acaban pidiendo algún papel emitido por tu país de origen. Y casi siempre con dos condiciones añadidas: legalizado y traducido.
Antecedentes penales del país de origen
Es el documento que más se solicita en trámites de residencia. Tiene una particularidad que sorprende a mucha gente: caduca. La administración española suele exigir que se haya expedido en los últimos meses, así que pedirlo demasiado pronto puede obligarte a repetirlo.
Además debe venir legalizado o apostillado y traducido al español por traductor jurado si no está en castellano.
Partida de nacimiento
Necesaria para nacionalidad, matrimonio, reagrupación familiar y para inscribir a tus hijos. Debe ser literal o íntegra, no un extracto, y también apostillada y traducida.
Si tu consulado la puede solicitar por ti a tu país, suele salir más rápido y más barato que gestionarla a distancia por tu cuenta.
Títulos académicos
Un título extranjero no sirve por sí solo para trabajar en una profesión regulada en España. Hay dos vías distintas que se confunden constantemente:
- Homologación: equipara tu título a uno español concreto. Es la que permite ejercer profesiones reguladas como medicina, enfermería o abogacía.
- Equivalencia o declaración de nivel: reconoce el nivel académico, pero no habilita para esas profesiones.
Elegir la vía equivocada supone perder meses. Comprueba primero si la profesión que quieres ejercer está regulada en España.
Apostilla o legalización: cuál te toca
Si tu país está adherido al Convenio de La Haya, tus documentos solo necesitan una apostilla puesta por la autoridad competente de ese país. Es un sello único y no interviene España.
Si no está adherido, el camino es la legalización por vía diplomática: el documento pasa por el ministerio correspondiente de tu país, después por el consulado de España allí, y en ocasiones por el Ministerio de Asuntos Exteriores español. Son varios pasos y varias semanas.
La traducción jurada
España solo acepta traducciones firmadas por un traductor jurado nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores. Una traducción hecha por una agencia sin ese nombramiento, o por ti mismo, se rechaza.
Detalle importante que cuesta dinero cuando se hace mal: la apostilla va antes que la traducción. Si traduces primero, el sello de apostilla quedará sin traducir y puede que te obliguen a repetir la traducción entera.
Planifica el orden, no solo los papeles
La mayor parte del tiempo perdido en estos expedientes no viene de la dificultad de cada documento, sino de hacerlos en el orden equivocado. Antes de empezar, escribe la cadena completa: qué documento pides, quién lo apostilla, quién lo traduce y ante quién lo presentas.